Jean Sibelius
31 de marzo de 2008
SENTENCIAS PARA LA REFLEXIÓN: JEAN SIBELIUS
"Podéis recorrer el mundo entero y no encontraréis una estatua a la memoria de un crítico."
18 de marzo de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: OSCAR WILDE
"Haría cualquier cosa por recuperar la juventud... excepto hacer ejercicio, madrugar, o ser un miembro útil de la comunidad."
Oscar Wilde
16 de marzo de 2008
LOS BLOGS DE ESCRITORES EN DIARIO SUR DE MÁLAGA
Diario Sur de Málaga ha publicado hoy un reportaje, Escritores de poca tinta, sobre los blogs de escritores que recoge algunas opiniones mías sobre el fenómeno.
14 de marzo de 2008
ESTRIBILLO DEL CHIKI CHIKI LITERARIO, POR SERGI BELLVER
Me ha hecho tanta gracia que no me he podido resistir:
Y el chiki-chiki se escribe así:
Uno: el planetans
Dos: el codiguito
Tres: el noahgordon
Cuatro: el follettón
Vender, vender, venderrr...
Y el chiki-chiki se escribe así:
Uno: el planetans
Dos: el codiguito
Tres: el noahgordon
Cuatro: el follettón
Vender, vender, venderrr...
13 de marzo de 2008
EL CHIKI CHIKI LITERARIO
Asistimos estos días a uno de los ejemplos más ilustrativos de cómo un actor que no sabe cantar, aupado por una campaña poderosa de márquetin, puede alcanzar las cotas más altas de popularidad e incluso representar a un país en un festival internacional; cutre y amañado, sí, pero internacional.
La inocente broma de Buenafuente y su troupe de cómicos no es en absoluto graciosa, todo lo contrario, porque redescubre y pone altavoz a un panorama desolador: cualquier producto, con independencia de su calidad artística, puede ser susceptible de consumo masivo si viene precedido de una campaña adecuada de promoción.
Lo triste es que esto mismo que se nos quiere presentar como extraordinario, insólito o anómalo viene ocurriendo desde hace años (treinta o cuarenta) en el ámbito literario: las mesas de novedades de las librerías en su mayor parte no son sino una acumulación de chiki chikis.
La inocente broma de Buenafuente y su troupe de cómicos no es en absoluto graciosa, todo lo contrario, porque redescubre y pone altavoz a un panorama desolador: cualquier producto, con independencia de su calidad artística, puede ser susceptible de consumo masivo si viene precedido de una campaña adecuada de promoción.
Lo triste es que esto mismo que se nos quiere presentar como extraordinario, insólito o anómalo viene ocurriendo desde hace años (treinta o cuarenta) en el ámbito literario: las mesas de novedades de las librerías en su mayor parte no son sino una acumulación de chiki chikis.
12 de marzo de 2008
6 de marzo de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: JORGE LUIS BORGES
"Cuando en un texto se menciona a un animal, a las pocas líneas aparece otro."
Jorge Luis Borges
4 de marzo de 2008
LAVABO DE SEÑORAS
Ya le he dicho que no he tenido nada que ver. Yo sólo le di la llave del cuarto de baño, como tengo por costumbre hacer decenas de veces cada día con otros clientes. De pronto sienten la necesidad inaplazable de orinar o un apretón y no pueden esperarse a llegar a sus casas. Eso es lo más normal. Hemos tirado la puerta abajo y su mujer no está dentro, así que no me venga con exigencias. Yo no la he visto salir, vale, pero tampoco tengo por qué verla. No es mi mujer. Por el ventanuco no ha podido salir. Ahí le doy la razón. No quisiera alentarle falsas esperanzas, pero venga, acérquese: Hace tiempo una novicia desapareció en este mismo lavabo y a los dos meses reapareció en la cabina de un sex shop de Amsterdam como si nada. Esas cosas ocurren, créame, pero nadie quiere darles crédito. No interesan. La vida está llena de momentos inexplicables: uno se suena en un pañuelo plisado de papel y cuando lo desdobla, como suelen los magos, aparecen dibujados unos pulmones. Sí, señor. Así respira el mundo, a base de extrañezas.
29 de febrero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: RAYMOND CARVER
"Yo, en mi vida, no soy muy dado a la retórica o a la abstracción, ni tampoco en mi escritura o en mi pensamiento, así que sólo puedo decir que cuando me pongo a escribir sobre determinada gente, deseo situar a los personajes en un ambiente tan palpable como sea posible. Ello puede implicar la inclusión de un aparato de televisión, una mesa o un rotulador que reposa sobre una mesa, pero lo cierto es que si tales objetos van a figurar en el relato no deben permanecer inertes bajo ningún concepto [...]. Creo que todos esos objetos han de desempeñar un papel en los relatos, pero están ahí, y quiero que mis lectores sean conscientes de esa presencia, que sepan que ese cenicero está ahí, que el televisor está en aquella esquina (y puede estar encendido o apagado) y que la chimenea está llena de latas viejas."
Raymond Carver
25 de febrero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: JORGE LUIS BORGES
"Desvarío laborioso y empobrecedor el de componer vastos libros; el de explayar en quinientas páginas una idea cuya perfecta exposición oral cabe en pocos minutos."
Jorge Luis Borges
23 de febrero de 2008
NORTEAMÉRICA PROFUNDA

Norteamérica Profunda se encuentra en la actualidad en proceso de impresión, pero me apetece compartir con vosotros la cubierta. La presentación del libro tendrá lugar en los próximos meses (aún no hay una fecha establecida) en Montijo (Badajoz), pues el libro, editado por la Diputación de Badajoz, corresponde al premio Rafael González Castell que obtuve en 2006. Con posterioridad, tengo prevista una presentación en Madrid para compartirlo con quienes os apetezca acercaros.
22 de febrero de 2008
PREMIO TIFLOS DE CUENTO 2008
A principios de esta semana recibí la muy grata noticia de la concesión del Premio Tiflos de Cuento 2008. Como comprenderéis estoy de enhorabuena por tres razones principales:
1. El premio, aparte de los 12.000 euros, supone la publicación en la Colección Albatros de Castalia de mi libro de relatos Oficios, que he estado destilando en la clandestinidad los últimos años.
2. Entre los galardonados con el Premio Tiflos de Cuento de años anteriores figuran cuentistas de la talla de Félix J. Palma, Gonzalo Calcedo e Ignacio Ferrando.
3. La publicación de Oficios coincidirá en el tiempo, mes arriba mes abajo, con la de Norteamérica profunda, con lo que mi dicha y el orgullo de mi madre van a ser dobles.
Sirva este post, escrito bajo la convicción de que los primeros lectores siempre serán para mí los más queridos, para agradeceros el apoyo a quienes, con mayor o menor asiduidad, venís asomandoos a Relataduras. Gracias. Gracias a todos de corazón.
1. El premio, aparte de los 12.000 euros, supone la publicación en la Colección Albatros de Castalia de mi libro de relatos Oficios, que he estado destilando en la clandestinidad los últimos años.
2. Entre los galardonados con el Premio Tiflos de Cuento de años anteriores figuran cuentistas de la talla de Félix J. Palma, Gonzalo Calcedo e Ignacio Ferrando.
3. La publicación de Oficios coincidirá en el tiempo, mes arriba mes abajo, con la de Norteamérica profunda, con lo que mi dicha y el orgullo de mi madre van a ser dobles.
Sirva este post, escrito bajo la convicción de que los primeros lectores siempre serán para mí los más queridos, para agradeceros el apoyo a quienes, con mayor o menor asiduidad, venís asomandoos a Relataduras. Gracias. Gracias a todos de corazón.
21 de febrero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: JULIO CORTÁZAR
"Los cuentos son criaturas vivientes, organismos completos, ciclos cerrados, y respiran."
Julio Cortázar
15 de febrero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: LUIS MATEO DÍEZ
"Mantengo una total animadversión a la idea de cuento como territorio propicio para el aprendizaje del escritor, o como ámbito para empeños de menor voltaje, más llevaderos, livianos u ocasionales y banco de pruebas para otras empresas narrativas de mayor cuantía y envergadura."
Luis Mateo Díez
12 de febrero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: JOAN RENDÉ
Si aceptáramos la aseveración de Ernesto Sábato que dice que "la prosa es lo diurno y la poesía la noche: se alimenta de nuestros símbolos, es el lenguaje de las tinieblas y de los abismos", si estuviéramos de acuerdo con esta definición, entonces tendríamos que situar el cuento en el preciso centro del atardecer, con toda su belleza efímera y vacilante, pero con toda su rotundidad de conclusiones luminosas, atmosféricas y sentimentales."
Joan Rendé
7 de febrero de 2008
¡ABAJO LOS PARTERRES!

No debería ser así, pero este es mi primer acercamiento a un libro de cuentos de Gonzalo Calcedo. Escribo no debería ser así porque el autor palentino es propietario de una de las prosas más exquisitas que me he llevado estos últimos meses a los ojos.
Por lo que he leído y escuchado aquí y allá es habitual que la crítica stricto sensu entronque a Gonzalo Calcedo con la cuentística norteamericana, en la tradición de Carver, Ford y demás, lo cual, por otra parte, resulta bastante obvio.
Llegados a este punto algún lector avezado se preguntará: ¿Y cómo es posible que alguien con una prosa exquisita limite con Carver y Ford, cuyas armas tienen más que ver con la concisión y la exactitud que con la exquisitez? Para eso tengo mi particular respuesta: Es posible, como dije antes, pero el resultado es dispar. Mientras Carver y Ford practican el extrañamiento cotidiano, la rebelión de los objetos frente a la vulgaridad e insignificancia humanas, la más dura cosificación; Calcedo integra al ser humano en el paisaje de las cosas, el hombre es pues el eje central, digamos que está en un plano ligeramente superior, y los objetos son una prolongación de sus extremidades y un reflejo de sus pulsiones. Carver, por hacer un símil alcohólico, sería whiskie bebido a morro, Ford, whiskie con soda servido en vaso de tubo, y Calcedo, un cubata en vaso ancho, una bebida menos rabiosa, más sociable.
Por lo que he leído y escuchado aquí y allá es habitual que la crítica stricto sensu entronque a Gonzalo Calcedo con la cuentística norteamericana, en la tradición de Carver, Ford y demás, lo cual, por otra parte, resulta bastante obvio.
Llegados a este punto algún lector avezado se preguntará: ¿Y cómo es posible que alguien con una prosa exquisita limite con Carver y Ford, cuyas armas tienen más que ver con la concisión y la exactitud que con la exquisitez? Para eso tengo mi particular respuesta: Es posible, como dije antes, pero el resultado es dispar. Mientras Carver y Ford practican el extrañamiento cotidiano, la rebelión de los objetos frente a la vulgaridad e insignificancia humanas, la más dura cosificación; Calcedo integra al ser humano en el paisaje de las cosas, el hombre es pues el eje central, digamos que está en un plano ligeramente superior, y los objetos son una prolongación de sus extremidades y un reflejo de sus pulsiones. Carver, por hacer un símil alcohólico, sería whiskie bebido a morro, Ford, whiskie con soda servido en vaso de tubo, y Calcedo, un cubata en vaso ancho, una bebida menos rabiosa, más sociable.
La carga de la brigada ligera es un libro irregular, como lo son la práctica totalidad de los libros de cuentos. Reunir una colección de cuentos magnífica puede llevar a un autor solvente una, si no varias, vidas, así que por ahí poco se puede rascar. Pero, bendito pero, La carga de la brigada ligera esconde, como un tesoro, uno de los cuentos crepusculares, de título homónimo al del libro, más vitalistas que he leído en mi vida, uno de esos cuentos que le hacen a uno asomarse a la ventana en plena noche e inspirar profundamente el aire helado del exterior, un cuento revulsivo, rebelde y optimista, un último estertor de felicidad. Sólo por La carga de la brigada ligera merecería la pena leer este libro, pero ocurre que acompañan a éste otra serie de muy buenos (Todas las Delphis del mundo) y buenos relatos.
En particular, me quedo con los cuentos que afrontan la adolescencia y la decrepitud, quizá porque ahí aparece el Calcedo más intenso o porque como lector me resulta más fácil dejarme contagiar por las pasiones y las tundas que se han ido o están por llegar. Los otros, los que tienen por protagonistas a hombres y mujeres jóvenes o en tránsito hacia la madurez son más apacibles (Sirenas, El villano de la historia y Un banco con sombra), sin que deba entenderse este último comentario como peyorativo.
Gonzalo Calcedo es, en definitiva, un excelente artesano, un escritor noble, convincente, serio, honrado y capaz, esas son las constantes que se transparentan a lo largo de todo el libro; pero cuando se desata su genio puede llegar a ser sublime, y como lector, es preciso estar allí, ojo avizor, agazapado para cuando eso suceda. Porque sucede.
Gonzalo Calcedo es, en definitiva, un excelente artesano, un escritor noble, convincente, serio, honrado y capaz, esas son las constantes que se transparentan a lo largo de todo el libro; pero cuando se desata su genio puede llegar a ser sublime, y como lector, es preciso estar allí, ojo avizor, agazapado para cuando eso suceda. Porque sucede.
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: AUGUSTO MONTERROSO
"La buena narrativa tiende por lo general a la sátira. En el fondo de todo buen novelista o cuentista hay alguien con un látigo; cuando no es así la gente se aburre."
Augusto Monterroso
3 de febrero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: ELOY TIZÓN
"Entre el cuento y la novela hay la misma disparidad de criterios que entre un flechazo que dura una sola noche y un matrimonio de décadas [...]. Los cuentos, se dice, son intensos y las novelas estables."
Eloy Tizón
1 de febrero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: MARCEL PROUST
"El estilo no es un adorno, como creen algunos; tampoco es una cuestión de técnica; es -como el color del pintor- una cualidad de la visión, la revelación particular del universo que cada uno ve, y que no ven los demás. El placer que nos da el artista es revelar un universo más."
Marcel Proust
31 de enero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: WILLIAM FAULKNER
"Todo novelista quiere escribir poesía, descubre que no puede y a continuación intenta el cuento, y al volver a fracasar, y sólo entonces, se pone a escribir novelas."
William Faulkner
30 de enero de 2008
DADO ROTO
Un viejo colega bloguero y escritor, Iván Humanes, acaba de lanzarse en compañía de Claudia Apablaza a la aventura de editar un revista literaria independiente, lejos de las servidumbres del mercado editorial: Dado Roto, disponible en Internet y en maravilloso papel con tapas blandas. Les deseo a ambos toda la suerte del Cosmos en el empeño, por talento y trabajo no va a quedar. A continuación os copio debajo la carta fundacional de la revista y las motivaciones que han llevado a sus impulsores a tamaño atrevimiento. Os dejo pues con ellos.Después de algunos meses jugando a tirar los dados en más de uno y tres bares, apostando la vida en ocasiones, en otras tan sólo intentando matar el tiempo, entre lecturas y copas, fueron apareciendo nombres y textos. Algunos autores, incluso, se añadían desde la barra y se sumaban al juego. Es evidente que no pedían a voces la publicación, pero tanto nosotros como ellos éramos conocedores de su destino. Que era, a la vez, nuestro destino también: jugar a literatura, saber qué material arenoso se condensa dentro del dado, revolver las tripas.
Estuvimos sentados en el mismo sitio, meses, sin mirarnos. Años. Lanzar y lanzar. Jugadas ciegas. Romper en silencio. Apostar por éste o aquella. Decir. No mirar. La primera tirada es la tirada de la salida, dijimos. Lo hacíamos sin manuales ni instrucciones de uso. Todos queríamos conseguir el cero (que casi es lo mismo que decir que todo escritor honesto debería tender a conseguir el cero). Hicimos apuestas y sacrificamos. Fue lo más duro, pero sacrificamos. Es un juego, decíamos. Se juega a varias manos, invisibles. Hay jerarquía de posiciones. A pesar de que parece evidente, en nuestras reglas un tres no es igual a un seis ni tampoco igual a un uno. Porque para nosotros a veces un uno es mejor que un seis, y qué decir del cuatro, o del dos, sin ningún añadido, que más de una vez ha sido nuestro número ganador. Pasamos en ocasiones. En otras, apostamos todo por una línea. En la última partida apostamos todo (que ya era poco) por un adjetivo. ¿O fue un pronombre? Eso fue una mañana, cuando ya no había más que apostar. Todos dormían. No concebíamos el motivo que fundamentaba ésos dados poliédricos. Abrimos los ojos, olvidamos las reglas, los bares, las apuestas desenfrenadas, las jerarquías, rompimos los dados y comenzamos.
¿Y qué numero se esconde dentro de nuestro dado? ¿Acaso no es un número? ¿Y si fuese una palabra? La única palabra posible… DADO ROTO nacerá y renacerá cuatrimestralmente, alimentando la Gran Red con textos digitalizados y procurando que el propietario celoso conserve en papel las jugadas. Combinando los textos con las ilustraciones.
Ignoramos las tiradas que vendrán, acaso todo forme parte de una única y exclusiva tirada. En cualquier caso el jugador sabe que lo que importa es cómo comienza el juego, en el tránsito del mismo está el placer. El final no debe calcularse de antemano.
En este primer número, el Colegio ‘Patafísico de Chile, representado en las páginas que vienen por buena parte de sus conjuradores, pintan las caras del dado. Caras, que no está de más decir, no son las habituales. Imaginamos un dado inexistente, con una multiplicidad de variantes que no son infinitas pero sí indefinidas, algún objeto que va más allá que el zocchiedro, dado de 100 caras y emparentado con la esfera. Rogelio Saunders con su poema Vater Pound, en la primera línea de la salida, puede ser ese dado delirado. A partir de ahí el objeto rueda y a veces cae del lado del autor cubano Rolando Sánchez Mejías, otras veces en el de Antonio Tello, o en el de Régis Bonvicino, Margo Glantz, Bruno Montané, Tulio Stella, Roberto Contreras, etc. O en todas las aristas en las que confluyen una forma esencial de hacer literatura, que creemos que es representación del autor total. Desconociendo, sin duda, qué es eso de autor “total”, pero intuyéndolo. Como lugar de recreo especial en cada número seleccionaremos una editorial concreta y real, en este caso el azar ha hecho que Libros del Innombrable, desde Zaragoza, nos regale un hombre elefante y un diccionario Pánico. Animamos la apuesta, abrimos la mano, y esperamos que gauchos y tahúres encuentren en DADO ROTO su lugar común.
De la necesidad de una lectura actual, alejada del comercio, sus rarezas y demás intereses, situada al borde del precipicio, nace DADO ROTO. En nuestra intención, por supuesto, habita la urgente necesidad de fagocitar al otro, absorber éstas y otras lecturas; y como criaturas del abismo, acudimos impetuosos hacia ellas. Más que quiénes somos, podríamos responder a la pregunta de por qué somos, pero sería más complicado. Esas preguntas pertenecen a la categoría de la no-respuesta. Así que mejor es no decir nada. ¿Callarse? Por el momento, y sin que sirva de descripción exacta diremos que tras DADO ROTO se esconden Iván Humanes (Barcelona, 1976) y Claudia Apablaza (Rancagua, Chile, 1978).
De la necesidad de una lectura actual, alejada del comercio, sus rarezas y demás intereses, situada al borde del precipicio, nace DADO ROTO. En nuestra intención, por supuesto, habita la urgente necesidad de fagocitar al otro, absorber éstas y otras lecturas; y como criaturas del abismo, acudimos impetuosos hacia ellas. Más que quiénes somos, podríamos responder a la pregunta de por qué somos, pero sería más complicado. Esas preguntas pertenecen a la categoría de la no-respuesta. Así que mejor es no decir nada. ¿Callarse? Por el momento, y sin que sirva de descripción exacta diremos que tras DADO ROTO se esconden Iván Humanes (Barcelona, 1976) y Claudia Apablaza (Rancagua, Chile, 1978).
29 de enero de 2008
22 DOGMAS EN TORNO AL CUENTO BREVE (ya sé que los he puesto varias veces, pero no puedo resistirme a recordarlos)
1.- Prohibido escribir historias basadas en hechos reales.
2.- La verosimilitud de un cuento no deberá apoyarse en su supuesta “semejanza” con la realidad, sino en la coherencia interna – discursiva y/o estructural- del texto.(Declaramos pieza de museo la narración figurativa. Escupimos sobre la tumba del realismo.)
3.- Prohibido alterar la secuencia cronológica del argumento con el fin de reforzar su interés.
4.- Prohibido dotar a la historia de un atractivo pueril, que dependa del escamoteo o la dosificación “estratégica” de información.
5.- Prohibidos los finales sorpresivos. Los finales felices. Los finales trágicos. Los finales demasiado concluyentes.
6.- Terminantemente prohibida cualquier historia apuntalada sobre una trama policial.
7.- El enunciador del texto –narrador o personaje- manifestará siempre su distancia (mediante la ironía, la incertidumbre, la intromisión reflexiva o de cualquier otra manera) con respecto a los hechos que narra.
8.- El cuento deberá mostrar su carácter de representación discursiva. La escritura habrá de tener intensidad, volumen, desfallecimientos, grietas. El cuento no debe querer decir algo. Debe querer decir.
9.- Prohibido escribir como habría escrito Carver, si hubiera sido idiota.
10.- Prohibido escribir de una manera “cinematográfica”.
11.- Prohibido escribir de lo que no se conoce. Prohibido escribir de lo que se conoce.
12.- La escritura de un cuento deberá transparentar sus influencias.
13.- Prohibida la “inocencia” (moral, política, histórica, estética, etc.)
14.- Prohibida la melancolía.
15.- Prohibidos los relatos protagonizados por “víctimas” (mendigos, vagabundos, oficinistas aburridos, amas de casa frustradas, presuntos niños del tercer mundo, putas de buen corazón…)
16.- Prohibido el casticismo. Prohibido el tono solemne.
17.- Prohibida la estereoscopía.
18.- Prohibido escribir bajo los efectos del alcohol o las drogas (Prohibido supeditar la ebriedad y el trance a algo distinto del propio acto de escribir.)
19.- Prohibido escribir un cuento cuando el autor ya conozca de antemano el final. Prohibida la premeditación. El relato es la huella que deja una deriva.
20.- El cuento deberá sustraerse a cualquier utilidad (didáctica, doctrinal, comercial, de entretenimiento, etc.)
21.- Prohibidos los cuentos de género (terror, romántico, viajes…) Prohibidos los cuentos ingeniosos.
22.- Prohibido escribir cuentos cuyo argumento pueda contarse fácilmente.
Tomado de la página web del Colectivo de Escritura, Creación e Intervención Surrealista La llave de los Campos.
2.- La verosimilitud de un cuento no deberá apoyarse en su supuesta “semejanza” con la realidad, sino en la coherencia interna – discursiva y/o estructural- del texto.(Declaramos pieza de museo la narración figurativa. Escupimos sobre la tumba del realismo.)
3.- Prohibido alterar la secuencia cronológica del argumento con el fin de reforzar su interés.
4.- Prohibido dotar a la historia de un atractivo pueril, que dependa del escamoteo o la dosificación “estratégica” de información.
5.- Prohibidos los finales sorpresivos. Los finales felices. Los finales trágicos. Los finales demasiado concluyentes.
6.- Terminantemente prohibida cualquier historia apuntalada sobre una trama policial.
7.- El enunciador del texto –narrador o personaje- manifestará siempre su distancia (mediante la ironía, la incertidumbre, la intromisión reflexiva o de cualquier otra manera) con respecto a los hechos que narra.
8.- El cuento deberá mostrar su carácter de representación discursiva. La escritura habrá de tener intensidad, volumen, desfallecimientos, grietas. El cuento no debe querer decir algo. Debe querer decir.
9.- Prohibido escribir como habría escrito Carver, si hubiera sido idiota.
10.- Prohibido escribir de una manera “cinematográfica”.
11.- Prohibido escribir de lo que no se conoce. Prohibido escribir de lo que se conoce.
12.- La escritura de un cuento deberá transparentar sus influencias.
13.- Prohibida la “inocencia” (moral, política, histórica, estética, etc.)
14.- Prohibida la melancolía.
15.- Prohibidos los relatos protagonizados por “víctimas” (mendigos, vagabundos, oficinistas aburridos, amas de casa frustradas, presuntos niños del tercer mundo, putas de buen corazón…)
16.- Prohibido el casticismo. Prohibido el tono solemne.
17.- Prohibida la estereoscopía.
18.- Prohibido escribir bajo los efectos del alcohol o las drogas (Prohibido supeditar la ebriedad y el trance a algo distinto del propio acto de escribir.)
19.- Prohibido escribir un cuento cuando el autor ya conozca de antemano el final. Prohibida la premeditación. El relato es la huella que deja una deriva.
20.- El cuento deberá sustraerse a cualquier utilidad (didáctica, doctrinal, comercial, de entretenimiento, etc.)
21.- Prohibidos los cuentos de género (terror, romántico, viajes…) Prohibidos los cuentos ingeniosos.
22.- Prohibido escribir cuentos cuyo argumento pueda contarse fácilmente.
Tomado de la página web del Colectivo de Escritura, Creación e Intervención Surrealista La llave de los Campos.
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: GUSTAVE FLAUBERT
"Hay que examinar todas las palabras, bajo todos los lados, y hacer uso de ellas como los padres espartanos: arrojar implacablemente a la nada las que tiene el pie cojo o el pecho estrecho."
Gustave Flaubert
28 de enero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: RICARDO MENÉNDEZ SALMÓN
La literatura no es un oficio, es una enfermedad; uno no escribe para ganar dinero o caer bien a la gente, sino porque intenta curarse, porque está infectado, porque lo ha ganado la tristeza.
Ricardo Menéndez Salmón
27 de enero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: JULIO CORTÁZAR
"Si yo soy el que decide, casi siempre es hacia atrás [...]. Me apasiona el hoy, pero siempre desde el ayer [...], y es así como a mi edad el pasado se vuelve presente y el presente es un extraño y confuso futuro."
Julio Cortázar
26 de enero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: RAYMOND CARVER
"Es posible escribir un diálogo aparentemente inocuo que, sin embargo, provoque un escalofrío en la espina dorsal del lector, como bien demuestran las delicias debidas a Nabokov."
Raymond Carver
25 de enero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: LUIS LANDERO
"El hombre es sobre todo un animal narrativo. Al fin y al cabo, nos pasamos la vida contando historias: es decir, contando lo que nos pasó ayer, lo que esperamos hacer mañana, lo que hemos pensado, imaginado o soñado, contando lo que alguien nos contó, o recordando, que es también una forma de contar."
Luis Landero
24 de enero de 2008
DE ESCRITORES Y ESCRITURAS: BUKOWSKI
“Escribir te empuja a espacios aéreos, te convierte en un extraño, en un inadaptado. No es raro que Hemingway se volara los sesos por encima del zumo de naranja. No es raro que Hart Crane se tirase a la hélice, no es raro que Chatterton se tomara un matarratas. Los únicos que continuaban eran los que escribían best sellers, y esos no estaban escribiendo, ésos ya estaban muertos”.
Charles Bukowski
17 de enero de 2008
PORVENIR, de Iban Zaldua

El porvenir es la época en que nuestros asuntos prosperan, nuestros amigos son leales y nuestra felicidad está asegurada.
Ambrose Bierce
Porvenir es la traducción al español, del puño y letra del propio autor, de Etorkizuna, la colección de relatos que obtuvo el premio Euskadi de Literatura 2006 y una de las mejores colecciones de relatos que ha leído quien esto escribe en los últimos tiempos.
Si la cuentística fuera una carrera, que no lo es, Zaldua sería el rey de la regularidad, un fondista magro de piernas fibrosas que sigue un ritmo sostenido y jamás abandona, porque, al menos en esta antología, el autor guipuzcoano (aunque afincado en Vitoria) ha logrado un conjunto de cuentos (dieciséis) compacto y homogéneo de calidad.
¿Pero si en Porvenir conviven cuentos realistas y fantásticos? Dirá cualquiera que haya leído el libro. Pues sí, es cierto, pero eso no es óbice para la solidez y la homogeneidad antes expuestas, porque los cuentos de Zaldua tratan sobre el hombre actual (y algunos incluso sobre la mujer actual, que Porvenir no es ningún txoko) y hablan entre líneas (bajo el ya célebre iceberg de Hemingway) de sus miedos, carencias, resentimientos y contradicciones y, por tanto, da lo mismo que lo mismo da que eso ocurra en la realidad, en la ficción científica, la Ciencia-ficción o el más neto fantástico.
El peso asfixiante de la sociedad y la tradición vasca sobre sus individuos y la existencia de ETA están en el trasfondo de la mayoría de los cuentos, pero, aunque la preocupación del autor por su entorno es clara y manifiesta, eso no se traduce en costumbrismo. Los cuentos de Zaldua son, por el contrario, rabiosamente contemporáneos, de ahora mismo o de dentro de un rato, y al mismo tiempo pueden considerarse universales, porque no hay nada más universal que lo que acontece, y aquí no importa el lugar, a los hombres (sí, vale, y también a las mujeres, y a las parejas, y a la familia política, incluida la suegra).
Eso sí, si buscan grandilocuencias, aspavientos y soluciones a sus problemas busquen en otra parte (en Coelho o Bucay, por ejemplo, en esos grandes literatos), porque Zaldua no ofrece recetas ni panáceas para superar el tedio, la soledad y la falta de horizontes de nuestros días. Él se limita, como hacen los científicos (no en vano es profesor de Economía), a contemplarnos bajo la lupa de su microscopio. Y lo hace con ironía las más de la veces, pero también con sorna (pura sorna vasca) o incluso con retranca. Y yo, leyendo Porvenir, hasta he llegado a pensar que a veces hasta se descojona un poco, por lo bajito y con cariño, eso sí.
El único pero que le puedo poner al libro (y aquí cuelgo el pijama de lector y me pongo el traje de buzo de profesor de escritura) es que a veces, episódicamente, algunas transiciones de lo real a lo fantástico resultan quizá un poco abruptas, pero eso no me parece suficiente motivo para que se resienta el pacto ficcional entre el lector y el escritor. Toma ya. De aquí, directo al Bobelia.
Eskerrik asko, pues, Iban.
Ambrose Bierce
Porvenir es la traducción al español, del puño y letra del propio autor, de Etorkizuna, la colección de relatos que obtuvo el premio Euskadi de Literatura 2006 y una de las mejores colecciones de relatos que ha leído quien esto escribe en los últimos tiempos.
Si la cuentística fuera una carrera, que no lo es, Zaldua sería el rey de la regularidad, un fondista magro de piernas fibrosas que sigue un ritmo sostenido y jamás abandona, porque, al menos en esta antología, el autor guipuzcoano (aunque afincado en Vitoria) ha logrado un conjunto de cuentos (dieciséis) compacto y homogéneo de calidad.
¿Pero si en Porvenir conviven cuentos realistas y fantásticos? Dirá cualquiera que haya leído el libro. Pues sí, es cierto, pero eso no es óbice para la solidez y la homogeneidad antes expuestas, porque los cuentos de Zaldua tratan sobre el hombre actual (y algunos incluso sobre la mujer actual, que Porvenir no es ningún txoko) y hablan entre líneas (bajo el ya célebre iceberg de Hemingway) de sus miedos, carencias, resentimientos y contradicciones y, por tanto, da lo mismo que lo mismo da que eso ocurra en la realidad, en la ficción científica, la Ciencia-ficción o el más neto fantástico.
El peso asfixiante de la sociedad y la tradición vasca sobre sus individuos y la existencia de ETA están en el trasfondo de la mayoría de los cuentos, pero, aunque la preocupación del autor por su entorno es clara y manifiesta, eso no se traduce en costumbrismo. Los cuentos de Zaldua son, por el contrario, rabiosamente contemporáneos, de ahora mismo o de dentro de un rato, y al mismo tiempo pueden considerarse universales, porque no hay nada más universal que lo que acontece, y aquí no importa el lugar, a los hombres (sí, vale, y también a las mujeres, y a las parejas, y a la familia política, incluida la suegra).
Eso sí, si buscan grandilocuencias, aspavientos y soluciones a sus problemas busquen en otra parte (en Coelho o Bucay, por ejemplo, en esos grandes literatos), porque Zaldua no ofrece recetas ni panáceas para superar el tedio, la soledad y la falta de horizontes de nuestros días. Él se limita, como hacen los científicos (no en vano es profesor de Economía), a contemplarnos bajo la lupa de su microscopio. Y lo hace con ironía las más de la veces, pero también con sorna (pura sorna vasca) o incluso con retranca. Y yo, leyendo Porvenir, hasta he llegado a pensar que a veces hasta se descojona un poco, por lo bajito y con cariño, eso sí.
El único pero que le puedo poner al libro (y aquí cuelgo el pijama de lector y me pongo el traje de buzo de profesor de escritura) es que a veces, episódicamente, algunas transiciones de lo real a lo fantástico resultan quizá un poco abruptas, pero eso no me parece suficiente motivo para que se resienta el pacto ficcional entre el lector y el escritor. Toma ya. De aquí, directo al Bobelia.
Eskerrik asko, pues, Iban.
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