22 de enero de 2009

A VUELTAS CON EL DOBLAJE


Anoche Canal Plus emitió La maldición de la flor dorada, un filme de Zhang Yimou cuyo único atractivo es la coreografía de las batallas, pues los actores parecen de cartón piedra y su hieratismo o histrionismo (según les dé o les diga Yimou) causa bochorno o hilaridad. El caso es que la acción transcurre en el siglo X, durante el reinado de la dinastia Tang Posterior, pero el doblaje se empeña en contradecir este dato: en al menos dos ocasiones, en una la emperatriz y en otra el príncipe heredero, se emplea la negación "para nada", propia de una serie juvenil de nuestros días. Pues eso, que la traducción libre y adaptada a nuestros tiempos no parece incoherente de raíz, pero tampoco hay que caer en la ridiculez.

3 comentarios:

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Yo hace años que veo las películas en versión original con subtítulos (en inglés, a veces sin ellos). Pura higiene mental. Huelga decir que no veo películas en televisión ni de broma. En fin.

Arilena dijo...

Yo hago lo mismo. Cada día detesto más el doblaje. Y no voy a mencionar para nada las traducciones (sic) que se hacen a veces de los títulos de las películas.

Saludos y que tenga un buen día señor Márquez.

Anónimo dijo...

Yo ví la película en el cine, en versión original y con subtítulos. La trama me pareció absurda, flaqueaba por todos los ángulos, pero en general tenía acción y verla resultaba entretenida. En cambio la fotografía y la ambientación me parecieron fascinantes. No es una de mis películas favorítas, ni mucho menos, pero se dejaba ver, al menos mejor que la mayoría de las que ofrecen en cartelera tipo "Mira quien ladra cinco"
Esa es mi opinión.
Teodora