26 de enero de 2010

GALERÍA DE LIBROS ABOMINABLES

Hace ya tiempo inicié aquí, con vuestra ayuda, una lista de libros horrendos. Creo que puede ser un buen momento para retomarla. La lista sigue abierta a todos los géneros. A ver si llegamos al menos a cincuenta. No puede ser tan difícil.

Trrrrrrrrr. Empiezo yo:

El alquimista, de Paulo Coelho. Lo leí de chaval, qué pasa. El primer libro de autoayuda capaz de empujar al suicidio.

1. El alquimista, de Paulo Coelho.
2. Mala gente que camina, de Benjamín Prado.
3. La vida invisible, de Juan Manuel de Prada.
4. Los pilares de la tierra, de Ken Follet.
5. La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón.
6. Nosotras que no somos como las demás, de Lucía Etxebarria.
7. La ciudad de la alegría, de Dominique Lapierre.
8. Las afueras de Dios, de Antonio Gala.
9. Pabellón de mujeres, de Pearl S. Buck.
10. Obras completas de Carlos Cuahtémoc Sánchez.
11. El código da Vinci, de Dan Brown.
12. Una palabra tuya, de Elvira Lindo.
13. Obras completas de Jorge Bucay.
14. La canción de Dorotea, de Rosa Regás
15. Los misterios de Madrid, de Antonio Muñoz Molina.
16. La voz dormida, de Dulce Chacón.
17. Once minutos, de Paulo Coelho.
18. El niño con el pijama de rayas, de John Boyne.
19. Mensaka, de José Ángel Mañas.
20. Un hombre en la oscuridad, de Paul Auster.
21. Pura vida, de José María Mendiluce.
22. Historias del Kronen, de José Ángel Mañas.
23. Hazañas del capitán Carpeto, de Rafael Reig.
24. Un día de cólera, de Arturo Pérez Reverte.
25. Tiempo de Beleño, de Javier Fernández de Castro.
26. Baudolino, de Umberto Eco.
27. El médico, de Noah Gordon.
28. La joven de la perla, de Tracy Chevalier.
29. El asombroso viaje de Pomponio Flato, de Eduardo Mendoza.
30. El ocho, de Katherine Neville.
31. Lo mejor que le puede pasar a un cruasán, de Pablo Tusset.
32. Azul petróleo, de Boris Izaguirre.
33. La Cruz de San Andrés, de Camilo José Cela.
34. La vida sexual de Catherine M., de Catherine Millet.
35. La tempestad, de Juan Manuel de Prada.
36. Los cien golpes, de Melissa P.
37. La piel fría, de Albert Sánchez Piñol.
38. El Cuaderno Dorado, de Doris Lessing.
39. Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez.
40. El círculo mágico, de Katherine Neville.
41. Los cuatro engranes del tiempo, de Johann Meier.
42. Los amigos del crimen perfecto, de Andrés Trapiello.
43. Cualquier libro de Marta Rivera de la Cruz.
44. Cualquier libro de Manuel Rivas.
45. Cualquier libro de Luis Antonio de Villena.
46. Cualquier libro de Manuel Caballero Bonald.

Nota: yo sólo he seleccionado un libro para la lista, el que la encabeza. Si queréis pedir cuentas a quien haya escogido un libro que no os parezca abominable, pedídselas al lector en cuestión y no a mí. Batiros en duelo si os apetece en los comentarios de este post.

53 comentarios:

Pat Rizia dijo...

Nosotras que no somos como las demás
(presunto libro de cuentos de Lucía Etxebarría que escribió sin duda bajo los efectos de un chupito de murciélago, según ella la única palabra del castellano que contiene las cinco vocales).
Ale.

Marta dijo...

jajaja, vaya, ya me quitaste a mi favorito dentro de los libros horrorosos, así que elijo La sombra del viento, por pretencioso y tramposo.

Lula dijo...

Estoy contigo.
Y añado el tan adorado "Los pilares de la tierra". No digo más.

Un saludo.

Fernando Valls dijo...

¿Libros abominables? Hay mucho donde escoger, pero hoy me dacanto por `La vida invisible´ o `Mala gente que camina´, de Benjamín de Prada.

David Condés dijo...

Yo tengo un ritual muy mío: cuando un libro no me gusta, lo lanzo contra la pared, cualquier pared. Es igual que defenestrarlos, pero sin que corran peligro los transeúntes. Para esta ocasión elijo "Las afueras de Dios", de Antonio Gala. Lo sé, lo sé, yo era joven, no quiero hablar de ello, por favor...

marian dijo...

Allá va el mío: “La ciudad de la alegría” de Dominique Lapierre. Igual resulta que os parece buenísimo y yo con estos pelos, pero lo compré hace tiempo al leer la contraportada, que decía que había entusiasmado a nosecuantísimos miles de personas, y se ve que pensé como en esa inscripción de báter de facultad: “a comer mierda chicas: diez mil millones de moscas no pueden equivocarse”. Allí lo tengo, con la señal puesta en alguna hoja perdida por el principio, como muchos otros, pero ahora me he acordado de ese.

Juan Carlos Márquez dijo...

Fernando: ¿Benjamín de Prada? Curiosa asociación.

Anónimo dijo...

Juan Carlos, es que te traicionó algún mecanismo y olvidaste poner a su oveja con su pareja, de ahí que Fernando, elegantemente, nos regale ese animal quimérico llamado Benjamín ("Mala gente que camina") de Prada ("La vida invisible").

Y, por cierto, ¿os imagináis un libro a cuatro manos de semejantes fieras, el uno creyéndose Camus y el otro Chateaubriand?

Un abrazo abominable,
Ricardo Menéndez Salmón

Anónimo dijo...

¿Sería mucho pedir que argumentaseis por qué esos libros os parecieron abominables? Es que si no da la sensación de pura charlatanería. Es decir, una lista más entre tantas otras. Y da igual si es una lista para destacar libros no abominables como libros abominables.
Beatriz

alvaro dijo...

¿Abominable? Lo que estáis hablando es de libros malísimos, que es otra cosa.

En mi opinión, un libro abominable sería aquel que, al terminarlo, te dejase un regusto amargo en el fondo de la boca y te hiciese ver el mundo de otra forma, más cruda, como si te quitasen un velo. Y ya nunca más pudieses ser feliz.

Yo no he llegado a leer un libro abominable, pero sí algunos párrafos. Aunque tengo la sospecha de que por ahí, oculto en alguna estantería, nos acecha nuestro libro abominable particular.

Juan Carlos Márquez dijo...

Beatriz: De acuerdo, yo justifico mi porqué. "El alquimista" es malo porque es de Paulo Coelho. Los demás participantes pueden justificarlo o no, que cada cual haga lo que le apetezca. Y sí, tienes razón, hay mucha lista por ahí.

Ricardo: No les des ideas. Qué corto de miras he estado con el animal quimérico de Fernando, debe de ser porque no he leído "Mala gente invisible" ni "La vida que camina".

Álvaro: No me seas tiquismiquis. Abominables, que desagradan profundamente.

Miguel Ángel Zapata dijo...

Pues ponle cuarto y mitad de "Pabellón de mujeres", de Pearl S. Buck, esa mujer con frases como "el entusiasmo es el pan deiario de la juventud, el escepticismo el vino diario de la vejez". Y así.

Apostillas literarias dijo...

Comparto contigo a Coelho, encabezando los libros abominables, Juan Carlos.

Por estos lares hay un "escritor" semejante, se llama Carlos Castañeda, y vende como pan caliente. Este sería mi propuesta de libros abominables.

Apostillas literarias dijo...

Pido disculpas Juan Carlos, no es Carlos Castañeda el nombre de este escritor que te comento, es: Carlos Cuahtémoc Sánchez.

Fernando Valls dijo...

Beatriz, lo abominable es visceral y lo visceral no tiene explicación posible. Y, desde luego, es pura charlatanería, de la peor especie.
En el quimérico, pero con aspecto de garrapata, Benjamín de Prada, también conocido como Juan Manuel Prado, coincidiría el más rancio catolicismo y el más oportunista republicanismo.

Arilena dijo...

Debe ser que ni libro puede considerarse:

"El código da Vinci" del señor Dan Brown.


(Los demás no los menciono por no haberlos leído, pero puedo imaginar como serán)

alvaro dijo...

Bueno va, pues si estamos hablando de libros malos propongo "Una palabra tuya" de Elvira Lindo, que me atacó creo recordar en su decimosexta reencarnación.

Anónimo dijo...

Bueno, yo confieso que he leído todos los de Bucay, sí, sí, todos!
Un saludo!

Gorocca

Sergi Bellver dijo...

Hay que ver, Juan Carlos, Ricardo, Fernando y compañía, qué maléficos...

Propongo una nueva mutación genética: Ana Espido Quintana y los replicantes Rank Xerox-6.

Ya me habéis quitado al kelefollet y el zafión, pero va, venga, juego... ahí va mi "bottom-ten":

La canción de Dorotea de Rosa Regás (si me llega un texto así al taller lo crujo).

Pura vida, de J. M. Mendiluce (creo que así se llama su ilustrísima).

Una historia de Madrid (creo que era el título) de A. Muñoz Molina. Y luego a Galdós le llamaban garbancero...

La voz dormida, de Dulce Chacón, o cómo ejemplificar aquello de que la mala literatura está llena de buenas intenciones.

Y hay un artefacto del averno aún peor que el alquimista de marras, es decir, la prueba del mal escritor superándose (en caída libre) a sí mismo: Once minutos de Paulo Coelho (se lo regalaron a mi ex —no fui yo, aclaro, hubiera sido un buen motivo para dejarme—, me entró la ventolera de leerme un par de capítulos y desde entonces no me he recuperado).

IHB dijo...

Odio El niño con el pijama de rayas de John Boyne, el más vendido de 2007. No como libro infantil, sí como libro para adultos (que es como lo han comprado muchos). Sé que para la mayoría es un buen libro, para mí es una broma. Y me cabreó su final, evidente desde los primeros capítulos.

carlos maiques dijo...

Abominable mala gente que camina,pura vida invisible, enroscada en las afueras, los pilares de la tierra, sombras del viento, ¿pero quién vive?

Nosotras que no somos como las demás, que nos debemos a la ciudad de la alegría, las afueras de Dios, ese Pabellón de mujeres, obras completas del arquitecto Carlos Cuahtémoc Sánchez según el código da Vinci: Una palabra tuya, obras completas. El triunfo del cisne negro.

Te acuerdas, sin duda, de la canción de Dorotea, aquella historia de Madrid o como se llame, que cantaba con la voz dormida, durante once minutos; cómo olvidar ese club, Alquimia.

--

Joder, Juan Carlos, al principio llegué a pensar que los habías leído todos los libros de la lista... Ahora que lo pienso, ¿acaso Lobo Antunes no comenta en las entrevistas que lee malos libros para observar la carpintería?

Un saludo y hasta otra.

Miguel Ángel Muñoz dijo...

Uno de hace unos años: Mensaka. Abominable, o así lo recuerdo, a lo mejor el abominable era el lector que entonces era.
Uno de hace poquito: Un Auster en la oscuridad.
Y, añado, no me costaría sacarme el boli para unir mis abominaciones a la mayoría de las nombradas hasta ahora.

David Condés dijo...

Atiendo al llamado de Beatriz y justifico mi elección. “Las afueras de Dios” es un libro abominable porque: es estéticamente horrendo, es moralista, ñoño, sin argumento, gratuitamente lacrimógeno, lento, absurdamente descriptivo, repleto de lugares comunes y, por si fuera poco, todo ello sin propósito. Si uno se atiborrase con tres kilos de mazapanes y un litro de sirope de arce ( sólo porque sí) tendría la misma sensación de empalagamiento e indigestión absurda que leyendo este libro. Pero lo digo todo desde el cariño, que conste...

duke dijo...

Yo una vez leí algo del Cuautémoc Sánchez. No he podido dormir en paz desde entonces. Con la mitad de la obra de Nabokov esperando pacientemente en un rincón del estante, jamás he leído más de dos páginas de un libro de Coehlo, he ahí algo de lo que puedo estar orgulloso.


Salud,

Sergi Bellver dijo...

Fe de ratas (¡hala!):

1) ya que nos ponemos, hagámoslo bien, para que ningún lector desprevenido pase la abominación por alto: el de Muñoz Molina era exactamente Los misterios de Madrid, de 1992.

2) ¿Qué pasa con Pura vida? Si casi es peor que los otros y debemos evitar que algún lector indefenso caiga en la trampa.

3) Ya que Miguel Ángel ha tirado de uno... yo iba a decir el otro, Historias del Kronen, pero creo que con cinco ya estaba bien...

4) Que si hubieran sido ocho, habría añadido estos, haciendo amigos:

Hazañas del capitán Carpeto, del mejorescritorquevirginiawoolffijo Rafael Reig.

Últimas noticias de nuestro mundo, de Alejandro Gándara, ese escritordiezvecesmejorquealbertoméndezporlomenos (bueno, este libro no es tan, tan abominable, "sólo" aburrido, pero es por tocar los webs).

alvaro dijo...

¡Ah! ¡Se me olvidaba! Uno de Doris Lessing, que espero que sea el peor que haya escrito nunca porque si no no entiendo cómo le han podido dar el premio Nobel: "Historia del General Damm, La hija de nosequien y el perro de los cojones" (perdón, que me pierdo) "Historia del general Damm, la hija de Mara y el perro de las Nieves".

Por favor... con la de chopitos y cañas que me podía haber tomado con esos veintipico euros...

Raúl dijo...

Hubiera jurado que envíe un comentario a esta entrada, para que añadieras un par de piezas a esta peligrosa relación de libros abominables.
Sería horrible que, por algún motivo que se me escapa, no lo hubieras admitido, puesto que lo escribí (creo, puesto que empiezo -por aquello de la buena fe- a dudarlo) con todo el cariño y el respeto del mundo, dada mi admiración por tu trabajo y tus propuestas.
Un saludo.

Juan Carlos Márquez dijo...

Lo lamento, Raúl: tu mensaje debe de haberse ido al limbo de blogger (hace unos días ocurrió lo mismo con uno de Sergi). Escribe de nuevo, si eres tan amable, esos libros abominables.

Anónimo dijo...

Los de Pérez Reverte, todos (o casi todos, alguno lo salvo). P.ej, por listar uno especialmente aburrido y atontolinante, "Un día de cólera".

Raúl dijo...

Decía en aquel desaparecido comentario, que este tipo de listas es un poco peligroso. Lo es, en primer lugar, porque obliga a confesar que se ha leído la obra de la que ahora se abjura; y también lo es, en segundo lugar, porque puedes poner en solfa libros o a autores, que al resto de comentaristas les pueden haber sabido a gloria, o incluso que consideren amigos; pues conocida es la veleidad y la falta de homogeneidad de los lectores... afortunadamente.
Yo destacaba por lo horrorosas que me resultaron, dos obras:
La 1ª, "Tiempo de Beleño", de Javier Fernández de Castro.
La 2ª, por aquello de darle un palo a uno delos intocables, "Baudolino" de Umberto Eco.
Gracias.

Fernando Valls dijo...

A mí, con perdón del Anónimo 4°., `Un día de cólera´ no me pareció ni aburrido ni atontolinante. La verdad es que la encontré una novela bastante digna, dentro de lo que pueden ser las pretensiones de Pérez Reverte. Por ejemplo, me pareció bastante conseguido el panorama del momento, la representación de las distintas clases sociales, sus hablas y comportamientos, la tragedia de los llamados afrancesados, y me gustó mucho -además- cómo movía los caballos franceses por las callejuelas de Madrid. Y la idea que subyace tras la novela, sobre la conducta de los españoles, no por sabido, me pareció menos lograda, al sustentarla tan bien en la trama. Claro que yo soy un fanático galdosiano.

Sergi Bellver dijo...

Raúl, doy fe. Hace días colgué un comentario y Blogger se lo zampó. Juan Carlos es un buen amigo, pero además un tipo políticamente incorrecto, con lo que dudo mucho que censure comentarios, salvo el de algún sorbemocos anónimo que venga a meterse de manera gratuita con él.

Respecto a lo que comentas, yo no tengo ningún apuro en reconocer que he leído esos libros, o al menos una parte lo bastante amplia de cada uno como para poder opinar de ellos (la mala literatura se cala desde lejos). Algunos los he leído por curiosidad, otros por maldad y no me soprendieron para bien (como el de Reig, que tanto pontifica sobre los demás, y que más allá del ingenio y la chanza tampoco tiene discurso de peso) y más de uno en un club de lectura al que fui durante unos años, donde los títulos se votaban (ah, la plebe), con lo que un mes leíamos a Faulkner o Medardo Fraile o Galdós, y otro mes a Muñoz Molina o Chacón o Regás (leímos hasta poesía para adultos de Gloria Fuertes, toda una sorpresa, por cierto; y allí descubrí Mortal y rosa, por lo que a Umbral le perdoné ya casi todo).

Uno también se forma como lector reconociendo lo que no tiene calidad literaria, y sobre todo aprendiendo a discernir por qué (por ejemplo, Dulce Chacón y Alberto Méndez abordaron el mismo tema, a través de una idea parecida, pero con resultados literarios muy distintos).

Pero es un ejercicio muy sano, porque luego lees a Céline o Miller o Buzzati... y disfrutas el doble.

Por otro lado, la subjetividad es inevitable, y la discrepancia muy higiénica. ¿Que se puede señalar un libro abominable que a otro le ha parecido sublime? No hay problema, si se hace con honestidad. Lo que pasa es que si, además, se hace con criterio, las diferencias deberían reducirse.

Propongo para el futuro otra lista (las listas son una tontería, lo que interesa es lo que se genera después) con más matices, y cierto grado de dificultad (vamos, para lectores curtidos):

El peor libro de un buen escritor (y por qué nos lo parece). Vamos, que si fuera cine, diría la pobretona Eyes Wide Shut del excelso Kubrick, para ser gráficos...

pd: Fernando, en aquel club leímos Misericordia, del canario. Y la historia de señá Benina tuvo muchas lecturas, de detractores y fanáticos (yo me sitúo en un punto medio). Así que ni con Galdós se pone la gente de acuerdo.

Anónimo dijo...

Juan Carlos, en tu lísta falta un libro que me parece fundamental: "El médico" de Noah Gordon. Confieso que intenté leerlo allá por primero de carrera, pero no llegué más allá la página cien. El problema es que al ser medico, y aficionada a la lectura, cada vez que algún conocido pretende
hacerse el intelectual me regala la última edición, que para mi desgracia cada vez es más elaborada. En casa de mi madre aún tengo metida dentro del plástico una trilogía, en tapa dura que incluye " El médico", " El Chamán" y "La doctora Coole" que debe tener casi un millón de páginas.
Y ya que estamos, me atrevo a sugerirte otra joya del terror "La chica de la perla" de cuyo autor no consigo acordarme.
Un abrazo.
Ana Alcalde

Pat Rizia dijo...

Madreeeeeeee. Os imagináis que te dejan en una isla desierta en compañía de estos libros? Qué sería del pobre náufrago?

Marsu dijo...

Un libro siempre es útil: el naúfrago se los comería.

BACO dijo...

Por ser el último "petardo" que me he leído, apunta el "Pomponio Flato" de Mendoza. A pesar que adoro La ciudad de los Prodigios o La verdad sobre el caso Savolta,el Pomponio es infumable.

Eva dijo...

Jooo, siempre llego tarde a las "listas de". Con permiso quiero proponer dos:

- "El ocho" de Katherine Neville, un seudo-thriller histórico donde hacen cameo desde Napoleón a Catalina la Grande y -nunca lo olvidaré- cuya protagonista es una joven pluscuamperfecta que mientras la persiguen tres mafias internacionales es capaz de irse a su casa a preparar ensalada de vieiras al foie y contártelo con todo detalle.

- "Lo mejor que le puede pasar a un cruasán", de Pablo Tusset. Igual me matáis, no me importa. Decían que era hilarante, a mí me aburrió. Decían que era original, yo creo que estaba mal escrito. Hay un episodio entero que consiste básicamente en un "chat" a cuatro personas, absolutamente demencial.

Un saludo!!

Jon Bilbao dijo...

Apoyo la propuesta de Sergi de hacer una lista del peor libro de un buen escritor, lo que puede ser muy interesante.

En cuanto a los libros malos de los malos escritores, prefiero no mencionarlos, con la esperanza de que así pasen más rápido al olvido que se merecen.

Feliciti dijo...

Buffffffff, sí que ha subido la lista, sí, pero Juan Carlos, te veo poco creativo últimamente, como si se te huebieran acabado los micros o las ideas, en fin, hay épocas más y menos prolíficas. Yo de ti colgaría ahora una lista con buenos, a ver cuántos salen, puedes acotar con años naturales: 2008, 2009...pero sin hacer trampas, eh, no valen los amigos, los colegas de birras.

Nacho Ferrando dijo...

Desde luego Juan Carlos... Bueno, ya que os ponéis, aportaré mi granito de arena. Creo que os habéis dejado en el tintero al insigne Boris Izaguirre. Hasta hace unos años era extremadamente respetuoso con todo lo encuadernado. Doy fe de que "Azul petróleo" (que algún avezado conocedor de mis gustos me regaló con la mejor de las intenciones) terminó con mi inocencia y acabó, en menos de media hora, en el cubo de basura. Fue un acto, como diría Jodrowsky, de psicomagia sanitaria. (Ay, y no os metáis con Jodrowsky, que os veo venir. Desde que sodomizó a Dragó -¿o fue al revés?- me cae bien).

Juan Carlos Márquez dijo...

Eva, gracias por tus aportaciones.
Jon, estoy de acuerdo, pero esta lista cumple una función humanitario-disuasoria: si podemos evitar que algún despistado lea cualquiera de estos libros, habremos hecho una buena acción.
Feliciti, tengo muy abandonado el blog pero sigo escribiendo piano piano. Si no publico apenas nada últimamente aquí es porque estoy en otras guerras y porque me interesa conservar la calidad de inéditos de mis últimos textos.

Juan Carlos Márquez dijo...

Gracias, Nacho, nos faltaba Boris. De Jodorowsky no he leído nada, pero el principio de su apellido no apunta nada bueno.

Kike dijo...

Me gustaría deshacerme de estos cinco libros (soy de los que lo guarda todo y le sabe mal tirar las cosas):

"La Cruz de San Andrés", de Camilo José Cela.

"La vida sexual de Catherine M.", de Catherine Millet.

"La tempestad", de Juan Manuel de Prada.

"Los cien golpes", de Melissa P.

"La piel fría", de Albert Sánchez Piñol.

He pensado en donarlos a la biblioteca de mi pueblo, pero no me atrevo, por si pierdo la amistad con la bibliotecaria.

Anónimo dijo...

Jope La tempestad ya la habéis mencionado dos veces. Aquí va la tercera, me lo prestó una compañera pensando que me hacía un favor. Qué tostón,pretencioso e infumable, Dios mío. Previsible y con algunos párrafos que rozan lo ridículo.

Y, espero que sus fans no se enfaden, con Nobel y todo a cuestas. El Cuaderno Dorado de Doris Lessing, qué coñazo. Me engañó mi librero de cabecera.

Otro día puedes hacer una lista de libros que te sorprendieron para bien. Quiero decir, esos libros solitos y tristes en las estanterias que cogemos en un rapto de inspiración y nos deleitan.
Me pasó hace poco con La glorieta de los fugitivos de Jose María Merino. Y con los libros de Wenceslao Fernández Florez que he descubierto para mayor alegría.

Un saludo
R.A.

Juan Carlos Márquez dijo...

R.A.: Buena idea. Esa será (si no se me anticipa nadie) mi siguiente lista. Libros que nos sorprendieron para bien.

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Por suerte mi libro está sin publicar. Aún así,te agradezco que no lo hayas incluido, Carlos. Interesante, la lista. Hay un par de títulos cuya inclusión considero injusta, pero no diré cuales. Para ser considerado un hereje en toda regla, aquí está mi aportación a este elenco de libros abominables: "Cien años de soledad", de García Márquez ¿qué te parece? ¿hay huevos de incluirlo en la lista? Libertad o crucifixión, de eso se trata. Un abrazo.

Libros Gratis dijo...

Pues... creo que El Ocho es una muy buena novela histórica, la respeto mucho pues respeta precisamente los datos que maneja. Puede que eso sea causante de aburrimiento para algunos.

En su lugar pondría "El círculo mágico" de la misma autora que es un libro demasiado pesado en todo sentido. Esa obra si me ha parecido muy mala...

(Y eso que me gusta la Historia...)

Saludos,
Marcelo Ferrando

Anónimo dijo...

Los cuatro engranes del tiempo, de Johann Meier, jamás leí un libro tan endiabladamente realista... digo yo, para ser ciencia ficción.

Emma dijo...

Andres Trapiello, " Los amigos del crimen perfecto", un libro de encargo para ganar un premio. Pense que Trapiello era un escritor digno, me decepciono tanto que no he vuelto a leer nada suyo. Hay ciertos escritores que no pueden permitirse el venderse.

Anónimo dijo...

Cualquier libro de Marta Rivera de la Cruz, infumables!

Anónimo dijo...

Cualquier libro de Luis Antonio de Villena o Manuel Caballero Bonald, son pésimos, no entiendo como puede tenerlos encumbrado la mafia cultural y editorial española. Baste, por favor, leer este par de espantosos versos, que gotean una hedionda baba de cursilería:
"Caen mis párpados, porque no soy feliz
apenas nunca, y pesa extrañamente la melancolía".
¡Carlos Cuauhtémoc Sánches es un ogro intelectualísimo junto a estos clichés pusilánimes en verso!
Aparecen en el libro "Huir del invierno" ¡que obtuvo el premio de la crítica en 1981! Que pobreza de críticos. Aunque claro, todos aquellos lectores afectos a la cursilería y conservadurismo de buena parte de los poetas españoles "encumbrados", dirán que Villena es "un gran poeta". Pamplinas.

golgi dijo...

Hombre, "Cien años de soledad" no. A ver, el Sr. Altuna que levante la punta de los deditos que le voy a meter con la regla...Que el Sr. García Marquez y sus circunstancias se atraviesan al más condescendiente de los lectores, pase; que a base de ver repetido hasta la saciedad este título (puede que hasta en boca de seres tan inclasificables como la señorita Mazagatos o Karmele Marchante)en todo tipo de listas, foros y eventos uno acabe por abominar de la obra, un poco por agotamiento, pase también. Pero creo que es indiscutible que ha sido un referente literario que a estas alturas nadie puede cuestionar sino es de desde esta perspectiva de saturación mediática que nos vuelve tan proclives a la disidencia facilona. Amén.

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Señor Aparato: No sé quiénes son Mazagatos ni Marchante, ni su relación con el título que nos ocupa, y en cuanto a la perspectiva de saturación mediática a la que se refiere, vivo voluntaria y voluntariosamente ajeno a ella, por lo que difícilmente ha podido influir en mi opinión acerca de "Cien años..."
Y por cierto que, para ser disidente, hay que estar afiliado primero, y yo nunca lo estuve. ¿Qué será este gustito en las yemas de mis dedos?